Pan Frica Rápido
Pan frica de miga densa y corteza suave, ideal para sándwiches. Rápido de preparar, requiere un solo leudado y es 100% libre de lácteos.

Libre de
- sin leche
- sin huevo
- sin soya
Sin proteína de leche (caseína y suero). No es lo mismo que «sin lactosa»: un producto sin lactosa puede contener proteína de leche.
El pan frica es la piedra angular de la sanguchería clásica. Esta versión de fermentación rápida está diseñada específicamente para lograr esa miga densa y estructurada que retiene a la perfección los jugos del tomate y la carne en un buen churrasco italiano, sin desarmarse. Al omitir cualquier derivado lácteo, logramos un pan seguro para dietas de exclusión, manteniendo esa corteza suave y opaca típica de las fuentes de soda gracias al sutil pincelado de agua previo al horneado.
Ingredientes
- 260 gagua purificada
- 7 glevadura seca de panadería — o 20 g de fresca
- 10 gazúcar
- 500 gharina de trigo — idealmente panadera o de fuerza
- 35 gaceite de oliva — o maravilla
- 10 gsal fina
Preparación
Pon en el vaso los 260 g de agua, los 7 g de levadura y los 10 g de azúcar. Programa 2 minutos a 37 °C en Velocidad 2 para activar la levadura térmicamente.
Agrega los 500 g de harina, los 35 g de aceite y los 10 g de sal. Procura que la sal caiga sobre la harina y no toque el líquido directamente. Programa 15 segundos en Velocidad 4.
Inicia el desarrollo del gluten programando 3 minutos en la Función Amasar (el ícono de la espiga).
Saca la masa tibia del vaso y divídela en 6 porciones iguales (de unos 135 gramos cada una). Forma una bolita lisa y tensa con cada porción.
Pon las 6 bolitas sobre la lata del horno forrada con papel mantequilla. Con la palma de tu mano, aplasta cada bolita con firmeza hasta dejarlas como discos planos de unos 2 centímetros de grosor.
Enciende tu horno a la temperatura mínima (unos 50 °C) por 2 minutos y luego apágalo por completo. Mete la lata en este ambiente cálido y cerrado durante 30 minutos. Deberían casi duplicar su volumen manteniendo su forma plana.
Saca los panes del horno con mucho cuidado de no golpearlos. Precalienta el horno a 200 °C.
Justo antes de meterlos, pincela la superficie muy suavemente con un poco de agua o aceite de oliva. Hornea por 15 a 18 minutos hasta que estén dorados.
Sácalos y déjalos reposar sobre una rejilla para que se enfríen antes de partirlos, asegurando que la miga fije su estructura.
En un bol amplio, mezcla el agua tibia (aprox. 37 °C) con la levadura y el azúcar. Deja reposar por 5 a 10 minutos hasta que espume.
Añade la harina, el aceite y la sal. Mezcla con una cuchara de palo o raspa hasta que la masa se empiece a unir y puedas pasarla al mesón de trabajo.
Amasa enérgicamente a mano durante unos 10 a 15 minutos, hasta desarrollar el gluten y obtener una masa lisa, tensa y que no se pegue a las manos.
Divide la masa en 6 porciones de 135 gramos y bolea cada una generando tensión superficial.
Colócalas sobre una lata con papel mantequilla y aplástalas firmemente con la palma hasta dejarlas de 2 centímetros de grosor.
Cubre los panes suavemente con un paño de algodón apenas húmedo y deja fermentar en un lugar cálido por 30 minutos.
Pincela con agua o aceite y hornea a 200 °C en un horno precalentado durante 15 a 18 minutos. Enfría sobre una rejilla.
Notas para APLV
Verifica que las latas, espátulas y rejillas de enfriamiento estén rigurosamente limpias y sin trazas de mantequilla u otros lácteos de preparaciones previas.